domingo, 8 de marzo de 2009

LA APATRIDIA


Se le denomina Apátrida a la persona que ha perdido o que jamás ha poseído nacionalidad. La Apatridia si bien no es un fenómeno común en Latinoamérica, sí lo es en Europa, África y Asia en donde, principalmente, por procesos de separación o de rechazo, se han creado criterios de nacionalidad restringidos en los que se obvian los intereses de millones de personas.

La separación de la Unión Soviética, por ejemplo, hizo que muchas personas quedaran apátridas cuando los nuevos estados crearon criterios cerrados de nacionalidad que desconocían los derechos de quienes, cuando existía la unión, habitaban en el mismo suelo y con los mismos derechos; el caso de la división de Checoslovaquia no es muy diferente: Con su división en dos estados soberanos, algunas personas se vieron en la incertidumbre de no saber a dónde pertenecían, si ellos se llamaban Checos, de un momento a otro se les llamaba Eslovacos. Para poder pedir su nacionalidad Checa, debían reconocerse como eslovacos y después renunciar a esta nacionalidad. A algunos, como es lógico, no se les reconocía la nacionalidad Checa y quedaban como apátridas.

Las consecuencias de la Apatridia son múltiples pues se está hablando de una persona sin vínculo determinado con un estado y por ello ni siquiera es un extranjero. El apátrida tiene que vivir sin protección estatal más allá que la que enmarca los derechos humanos, es una persona jurídicamente débil, pues en el caso en que se vulneren sus derechos, no habrá un estado al que pueda exigírsele el cumplimiento.